viernes, agosto 25, 2006

LA NECESIDAD DE LA DESTRUCCIÓN DE TODOS LOS DIOSES

Se puede preguntar: ¿Cuál es la motivación de un Anárquico en el actual orden espectacular? La respuesta a dicho interrogante se puede definir en pocas palabras: Destrucción del orden social, de todos los dogmas morales y de los valores sociales que la sociedad ha impuesto a lo largo de los siglos. Si bien, las motivaciones que han sido descriptas anteriormente puedan parecer muy humildes, la realidad demuestra absolutamente lo contrario.
Ello es así, ya que dichos paradigmas constituyen los cimientos mismos sobre lo que se yergue el edificio del orden social, y de todas las simulaciones representadas en la sociedad mercantil / consumista.
Sin embargo, con el sólo hecho de declarar la destrucción de la sociedad y de todos sus dogmas y valores, no significa bajo ningún punto de vista, que no se hayan erigidos nuevos dioses sociales, en reemplazo de los asesinados, cuando el accionar de los individuos libres y negadores de valores y dogmas, demostraron las falacias y las fantasías que los viejos dioses metafísicos representaban. Lamentablemente las tímidas experiencias de ruptura / negación que los individuos/as han experimentado en las distintas etapas de la historia humana, no han significado la destrucción de los nuevos espectros, que el propio orden espectacular creaba, a fin de mantener esclavizados a los individuos/as, todo lo contrario, los mismos se han ido transformado, aquellos asesinaban a los viejos dioses, y los reemplazaban por nuevos dioses seculares. Por lo que los espectros o “sombras” de dios, aún perduran hasta nuestros días.
El viejo dios metafísico, fundamentado por los denominados “padre de la iglesia”, había sucumbido bajo la guillotina de la Revolución Francesa de 1789, y del accionar de los filósofos iluministas del siglo XVII. Pero el verdugo, a pesar de haber matado al dios metafísico, y entronizado el reinado de la Razón y del Progreso, significó que éstos últimos comenzaren a erigirse como un nuevo dios social, el dios de la razón.
Pero aquel, no sería el único, los espectros y las sombras del viejo dios muerto serían múltiples, y estarían personificados por las diversas tendencias del pensamiento moderno, en el cual la razón y el progreso, serían las columnas vertebrales en las cuales se sostendrían el edificio de la sociedad moderna.
El viejo dios, y toda la policromía de dogmas, valores y supersticiones, serían reemplazados por nuevas deidades, o mejor dicho por los espectros del dios muerto o asesinado. Las ideas de Marx y de sus discípulos, de Hitler, Mussolini, de la democracia representativa, etc, basados en la razón científica de la construcción de un paraíso terrenal, sin contradicciones, de clases, de razas, de la igualdad fraternidad y libertad, son el ejemplo viviente de los nuevos dioses que la razón ha generado.
La historia, como acción práctica, ha demostrado de manera insoslayable, no sólo el fracaso del dios metafísico, y sus promesas de “paraísos”, sino también que los dioses sociales, representados por los pensamientos ideados por los personajes antes citados, o de sistemas políticos/ ideológicos, también han fallado.
Ante ello, el orden espectacular, ha asesinado a estos viejos espectros y reemplazados por la nueva religión social del mercado y del consumo, de la ciencia y de la técnica, la simbología de la adoración, estarán determinados por los nuevos inventos científicos/técnicos, y por la capacidad de consumir de las individualidades.
Pero a pesar de todo, un hilo conductor vincula, sin ruptura alguna, los viejos dioses metafísicos, y las diversas deidades seculares, y la misma es la perpetuación del dominio y del sometimiento de las individualidades, tal vez hoy no sea la superstición, el martirio de fanáticos, quienes determinen la existencia de dichos espectros, sino la mercancía, el consumo, etc. Pero todos ellos poseen la misma esencia dominadora.
Es dable observar, que en las épocas actuales, la fuerza de dichos espectros, no esta dado, como antaño por la coerción y la punición, todo lo contrario, los valores, dogmas y morales, que dichas deidades imponen tienen una gran capacidad seductora, seducción esta que sirve para entusiasmar , aún aquellos que formalmente se oponen a todo lo que representa el orden social y los valores prohijados por el mismo.
El orden social y todos sus paradigmas, son los espectros del viejo dios metafísico, que es el resultante de la razón y la moral, y aquel se traba en lucha contra la vida y la pasión, a fin de impedir que la libertad individual signifique reapropiarnos de nuestra vida.
Por ello, resulta necesario, asesinar a los dioses seculares, y a todos sus espectros. Es imprescindible, matar a todos espectros y sombras de dioses que han fracasado en plantear, que basados en la razón pura, pretendieron crear paraísos terrenales para los individuos/as, basados en la razón y en el resentimiento, solamente así y, destruyendo todos los valores y dogmas impuestos, ya sea a la luz de un dios metafísico, o de un espectro o sombra de un dios secular, podremos construir, de manera individual, a través de un infinito devenir de rupturas y negaciones nuestros propios valores, abandonando todo dogma o valor de los espectros y sombras de los dioses muertos.
Solo así, cada individuo podrá comenzar el proceso de ruptura / negación con el orden vigente.



1 Comments:

Blogger larrubeltzak said...

Te he agregado a mis links. ¿De quién es este texto?. Gracias.

1:03 a. m.  

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