LA NECESIDAD DE LA NEGACIÓN/RUPTURA DE LOS ACTUALES PARADIGMAS.
Todo anárquico, gusta de hablar en debates y reuniones públicas, o gastar ríos de tinta en sus publicaciones, volantes, folletos, etc., de conceptos tales como guerra social, conflictividad, subversión, etc., y de la necesidad de la revolución social, insurrección colectiva para la destrucción del Estado/capital
Es así, que se ha creado en torno a dicha terminología, una especie de pasaporte que abre el camino al microcosmos, o al ghetto de los anárquicos. Pero sostener una posición al contrario, significa caer en un profundo ostracismo, por el sólo hecho de rechazar aquellos paradigmas ideológicos, y las consecuencias que los mismos acarrean.
Sin embargo, los conceptos descriptos más arriba no son más que estereotipos que el orden social vigente impone a las individualidades, a fin de una mejor clasificación de los individuos / as en la actual sociedad, y por ende, una forma de control social.
La denominada “protesta social” en sí mismo, no implica, bajo ningún punto de vista, ninguna negación y/o rompimiento, aunque mal no sea germinal, con la sociedad de consumo y de mercancías en que vivimos, todo lo contrario, es simplemente, la forma que posee dicha sociedad para la continuidad y el perfeccionamiento en el ejercicio del dominio y control social.
Ello es dable de observar, en las continuas protestas que se han desarrollado y ejecutado en diversos puntos geográficos, en la cual, no sólo el orden social, ha podido recuperar la misma, utilizando todo una amplia gama de recursos, sino también y a despecho de lo que muchos plantean, dicha conflictividad social no ha generado ni un solo ápice de conciencia.
Cabe señalar, que pretender que la llamada protesta social, sean peldaños direccionados a combates sociales de mayor intensidad y envergadura, no sólo constituye una ficción, sino también, constituye un pensamiento que ha sido inoculado profundamente con la idea determinista y mecanicista del progresismo, provenientes del materialismo histórico del marxismo.
Cómo anárquico, no sólo se rechaza las ficciones que el orden social de dominación va generando a su paso, como falsos caminos que no llevan más que a callejones sin salidas, y todo ello con el objetivo de la perpetuación, no sólo de la sociedad del consumo y de la mercancía, sino además, del perfeccionamiento en el ejercicio del control social sobre los individuo/as.
Un proceso de negación y de ruptura, es netamente un acto individual, ya que constituye una reafirmación del poder del individuo/a frente a la masificación que nos propone el orden instituido. Falso resulta pensar, que los actos clásicos de protesta social, sea un ejemplo colectivo de ruptura, aunque sea momentánea, ya que dicho proceso negatorio no es uniforme y homogéneo entre las individualidades, al contrario constituyen la acción más heterogénea.
Ello es así, porque el acto insurrecto de los individuos, que significa la negación / ruptura con los dogmas y los valores que el orden espectacular nos impone, no se coronan como muchos gustarían de ver en una estructura de base, todo lo contrario, ello no sería más que una simple re-adaptación del concepto de homogeneidad, y la instauración de nuevas sombras y espectros en el acto rebelde individual.
La red de complicidades, no se homegeiniza jamás, es simplemente un entramado de intereses individuales, que desde diversos puntos de vistas, y muchas veces no interconectados entre sí, que atentan contra el espectáculo mercantil y consumista de la sociedad. Es la comunión de placeres.
Hay que rechazar todo intento de racionalización, ya que ello ahoga toda nuestras ideas y acciones bajo el yugo de valores y de creencias preexistentes. Las distintas individualidades cuando se rebelan contra el orden social existente, no lo hacen bajo condiciones homogéneas que su congéneres, las motivaciones de la misma, son múltiples, ya que múltiples es la insoportabilidad de la existencia que padece cada uno de las individualidades.
La complicidad que podamos sentir con otro, debe significar simplemente no una comunidad de ideas / acción, típico del análisis iluminista y racional que es la dimensión cuantitativa que nos propone el materialismo dialéctico, al contrario, la complicidad debe ser una comunión subversiva de distintas motivaciones individualidades, y de multiplicidades de negaciones y rupturas.
El orden espectacular intenta de manera persistente, en que los individuos / as no niegue los paradigmas que el siglo de las luces nos ha legado, todo lo contrario, la negación / ruptura, no es solamente aplicable al sistema de ideas, valores, creencias y dogmas del orden social mercantil y consumista, sino también que dicho proceso rupturista y negador debe ser aplicado también al discurso único “revolucionario” con el que se intenta homogeneizar bajo comunes denominadores a las individualidades.
Ello no resulta sencillo, ya que los espectros y sombras de los nuevos dioses seculares, hijos del iluminismo y del racionalismo, han inundado nuestras mentes de valores y creencias, con el fin manifiesto de estereotiparnos y encadenarnos a las voluntades de dichas sombras.
Por eso, cuando se habla de negación/ ruptura con los actuales paradigmas, se quiere significar, no la oposición, pero si la necesidad de destrucción de todo el cuerpo de dogmas, creencias y valores que los nuevos dioses han creado. Si bien, se plantea el deseo de la destrucción del Estado/capital, ello no será posible si se considera que la viabilidad de dicho acto esta dado por la sumisión a una ideología determinada, o que la factibilidad de aquello es producto de una confluencia de las distintas individualidades hacia un sujeto colectivo, al contrario, ello no significará ni ruptura ni negación del orden social, sino más bien, dará nacimiento a nuevas sombras de dominación y de control.
El acto de rebeldía, no se codifica ni en unas plataformas, ni en estructuras orgánicas, ni semi-orgánicas, es simplemente una orgía de placer destructivo que recorre el cuerpo del individuo/a. Es la bella sensación que genera el destruir a las sombras y espectros, que se traducen en el sometimiento y esclavitud de mi individualidad. El placer es un acto propio, único que no encuentra identificación en los placeres de otros. Por ello, justificar la homogeneidad es justificar el rechazo del placer de rebelarse.
NIHIL
Es así, que se ha creado en torno a dicha terminología, una especie de pasaporte que abre el camino al microcosmos, o al ghetto de los anárquicos. Pero sostener una posición al contrario, significa caer en un profundo ostracismo, por el sólo hecho de rechazar aquellos paradigmas ideológicos, y las consecuencias que los mismos acarrean.
Sin embargo, los conceptos descriptos más arriba no son más que estereotipos que el orden social vigente impone a las individualidades, a fin de una mejor clasificación de los individuos / as en la actual sociedad, y por ende, una forma de control social.
La denominada “protesta social” en sí mismo, no implica, bajo ningún punto de vista, ninguna negación y/o rompimiento, aunque mal no sea germinal, con la sociedad de consumo y de mercancías en que vivimos, todo lo contrario, es simplemente, la forma que posee dicha sociedad para la continuidad y el perfeccionamiento en el ejercicio del dominio y control social.
Ello es dable de observar, en las continuas protestas que se han desarrollado y ejecutado en diversos puntos geográficos, en la cual, no sólo el orden social, ha podido recuperar la misma, utilizando todo una amplia gama de recursos, sino también y a despecho de lo que muchos plantean, dicha conflictividad social no ha generado ni un solo ápice de conciencia.
Cabe señalar, que pretender que la llamada protesta social, sean peldaños direccionados a combates sociales de mayor intensidad y envergadura, no sólo constituye una ficción, sino también, constituye un pensamiento que ha sido inoculado profundamente con la idea determinista y mecanicista del progresismo, provenientes del materialismo histórico del marxismo.
Cómo anárquico, no sólo se rechaza las ficciones que el orden social de dominación va generando a su paso, como falsos caminos que no llevan más que a callejones sin salidas, y todo ello con el objetivo de la perpetuación, no sólo de la sociedad del consumo y de la mercancía, sino además, del perfeccionamiento en el ejercicio del control social sobre los individuo/as.
Un proceso de negación y de ruptura, es netamente un acto individual, ya que constituye una reafirmación del poder del individuo/a frente a la masificación que nos propone el orden instituido. Falso resulta pensar, que los actos clásicos de protesta social, sea un ejemplo colectivo de ruptura, aunque sea momentánea, ya que dicho proceso negatorio no es uniforme y homogéneo entre las individualidades, al contrario constituyen la acción más heterogénea.
Ello es así, porque el acto insurrecto de los individuos, que significa la negación / ruptura con los dogmas y los valores que el orden espectacular nos impone, no se coronan como muchos gustarían de ver en una estructura de base, todo lo contrario, ello no sería más que una simple re-adaptación del concepto de homogeneidad, y la instauración de nuevas sombras y espectros en el acto rebelde individual.
La red de complicidades, no se homegeiniza jamás, es simplemente un entramado de intereses individuales, que desde diversos puntos de vistas, y muchas veces no interconectados entre sí, que atentan contra el espectáculo mercantil y consumista de la sociedad. Es la comunión de placeres.
Hay que rechazar todo intento de racionalización, ya que ello ahoga toda nuestras ideas y acciones bajo el yugo de valores y de creencias preexistentes. Las distintas individualidades cuando se rebelan contra el orden social existente, no lo hacen bajo condiciones homogéneas que su congéneres, las motivaciones de la misma, son múltiples, ya que múltiples es la insoportabilidad de la existencia que padece cada uno de las individualidades.
La complicidad que podamos sentir con otro, debe significar simplemente no una comunidad de ideas / acción, típico del análisis iluminista y racional que es la dimensión cuantitativa que nos propone el materialismo dialéctico, al contrario, la complicidad debe ser una comunión subversiva de distintas motivaciones individualidades, y de multiplicidades de negaciones y rupturas.
El orden espectacular intenta de manera persistente, en que los individuos / as no niegue los paradigmas que el siglo de las luces nos ha legado, todo lo contrario, la negación / ruptura, no es solamente aplicable al sistema de ideas, valores, creencias y dogmas del orden social mercantil y consumista, sino también que dicho proceso rupturista y negador debe ser aplicado también al discurso único “revolucionario” con el que se intenta homogeneizar bajo comunes denominadores a las individualidades.
Ello no resulta sencillo, ya que los espectros y sombras de los nuevos dioses seculares, hijos del iluminismo y del racionalismo, han inundado nuestras mentes de valores y creencias, con el fin manifiesto de estereotiparnos y encadenarnos a las voluntades de dichas sombras.
Por eso, cuando se habla de negación/ ruptura con los actuales paradigmas, se quiere significar, no la oposición, pero si la necesidad de destrucción de todo el cuerpo de dogmas, creencias y valores que los nuevos dioses han creado. Si bien, se plantea el deseo de la destrucción del Estado/capital, ello no será posible si se considera que la viabilidad de dicho acto esta dado por la sumisión a una ideología determinada, o que la factibilidad de aquello es producto de una confluencia de las distintas individualidades hacia un sujeto colectivo, al contrario, ello no significará ni ruptura ni negación del orden social, sino más bien, dará nacimiento a nuevas sombras de dominación y de control.
El acto de rebeldía, no se codifica ni en unas plataformas, ni en estructuras orgánicas, ni semi-orgánicas, es simplemente una orgía de placer destructivo que recorre el cuerpo del individuo/a. Es la bella sensación que genera el destruir a las sombras y espectros, que se traducen en el sometimiento y esclavitud de mi individualidad. El placer es un acto propio, único que no encuentra identificación en los placeres de otros. Por ello, justificar la homogeneidad es justificar el rechazo del placer de rebelarse.
NIHIL

5 Comments:
Bastante de acuerdo.
Muy buen texto! No se si lo escribiste vos, pero lo tomo prestado. Aquí tiene la dirección de nuestro blog: www.tiemblaelsuelo.blogspot.com
Saludos!
[B]NZBsRus.com[/B]
Lose Slow Downloads With NZB Files You Can Easily Find HD Movies, PC Games, MP3 Singles, Applications and Download Them at Accelerated Rates
[URL=http://www.nzbsrus.com][B]Usenet Search[/B][/URL]
Set up the subhuman with two backs casinos? restrictive this k [url=http://www.realcazinoz.com]casino[/url] canal cop out and wing it slight online casino games like slots, blackjack, roulette, baccarat and more at www.realcazinoz.com .
you can also obstruct our blooming [url=http://freecasinogames2010.webs.com]casino[/url] escape from at http://freecasinogames2010.webs.com and do in documents substitute !
another late-model [url=http://www.ttittancasino.com]casino spiele[/url] locality is www.ttittancasino.com , because german gamblers, smidgin upon during manumitted online casino bonus.
proctor in this without array or important [url=http://www.casinoapart.com]casino[/url] perk at the high-powered [url=http://www.casinoapart.com]online casino[/url] enchiridion with 10's of late-model [url=http://www.casinoapart.com]online casinos[/url]. directorship on [url=http://www.casinoapart.com/articles/play-roulette.html]roulette[/url], [url=http://www.casinoapart.com/articles/play-slots.html]slots[/url] and [url=http://www.casinoapart.com/articles/play-baccarat.html]baccarat[/url] at this [url=http://www.casinoapart.com/articles/no-deposit-casinos.html]no dissipate people's in the end of casino[/url] , www.casinoapart.com
the finest [url=http://de.casinoapart.com]casino[/url] pro UK, german and all close to means of the world. so in search the treatment of the cork [url=http://es.casinoapart.com]casino en linea[/url] discontinuity us now.
Publicar un comentario
<< Home